
Un venezolano de 35 años fue asesinado con seis disparos afuera de un centro comercial en el norte de Guayaquil, mientras esperaba a su esposa, quien realizaba un trámite en una notaría.
Testigos aseguran que dos jóvenes llegaron en motocicleta, le dispararon a quemarropa y huyeron del lugar, dejando a la mujer gritando de horror.
El hombre, quien llevaba siete años en Ecuador y no tenía antecedentes, se dedicaba a cuidar a su hijo por las tardes, según su familia, que califica el crimen como una «confusión».