
Varios sicarios fueron capturados por la Policía en Guayaquil, luego de una serie de ataques violentos que habían generado alarma en distintos distritos.
Durante los operativos, que se ejecutaron de manera simultánea en varias zonas, se incautaron armas de fuego, drogas y explosivos que eran usados para actividades delictivas.
Las autoridades indicaron que, aunque la operación significó un golpe a las bandas organizadas, las investigaciones continuarán para identificar a los líderes que ordenaban los atentados.