
El gobierno busca que los 310 millones de dólares de los fondos previsionales cerrados sean devueltos a sus dueños en un plazo de 90 días, dejando de ser administrados por el BIESS, pues su gestión actual genera pérdidas para la seguridad social. Según el experto en seguridad social Pablo Proaño, la medida permitirá que estos recursos sean manejados directamente por sus partícipes y no por el banco.
El economista Pablo Lucio Paredes explicó que el BIES asume costos de administración de hasta 500 mil dólares anuales, mientras que solo recibe 200 mil por este servicio. Para él, la normativa no afectará las jubilaciones ni el funcionamiento esencial del banco, ya que estos fondos son independientes y no forman parte de los recursos destinados a los afiliados. Ambos analistas coinciden en que la medida busca una gestión más eficiente y transparente.