
Desde el martes, cientos de hondureños salieron en caravana hacia los Estados Unidos, motivados por la violencia y el desempleo que enfrentan en su país.
Desde San Pedro Sula, iniciaron su camino hacia la frontera con Guatemala, pese a que el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, anunció políticas migratorias más severas.
Los migrantes reconocen los peligros del trayecto, pero aseguran estar dispuestos ante la posibilidad de encontrar mejores oportunidades de vida.