
Un robusto operativo policial se desplegó en los exteriores de la Unidad Educativa Abdón Calderón, en el norte de Quito, para resguardar el retorno a clases.
Los agentes, cuya presencia es clave para disuadir delitos como robos y microtráfico, realizan patrullajes constantes alrededor de la institución.
Esta estrategia de seguridad, que se replica en diversos planteles, ofrece tranquilidad a los padres de familia y permite que los estudiantes ingresen con normalidad a las aulas.