
La caridad y amor al prójimo representan los inicios de lo que hoy es el Hospital San Juan de Dios, una razón que se mantiene después de cinco siglos.
Este lugar, donde miles de historias de desesperación fueron recibidas con afecto y misericordia, permitieron en su momento que al gesto se le llame «el buen morir».
Los primeros médicos del Hospital San Juan de Dios también fueron sacerdotes, algunos se dedicaban no solo a curar a los enfermos, sino también a alimentarlos.