
El síndrome de ovario poliquístico se manifiesta principalmente mediante tres síntomas clave: acné persistente después de los 18 años, exceso de vellosidad corporal y menstruaciones irregulares que pueden espaciarse cada tres o seis meses.
El doctor Iván Ortega explicó que el diagnóstico es principalmente clínico, aunque puede confirmarse con ecografías que muestran quistes característicos de 2-9 milímetros dispuestos como «collarete de perlas» y exámenes de testosterona elevada.
El especialista alertó que muchas mujeres acuden primero al dermatólogo por el acné, gastando en tratamientos costosos durante años antes de recibir el diagnóstico ginecológico correcto, retrasando el tratamiento adecuado.