
Al menos 15 personas murieron y 18 resultaron heridas luego de que el histórico funicular Ascensor da Gloria, uno de los principales atractivos turísticos de Lisboa, perdiera el control durante su recorrido. El transporte se descarriló y terminó impactando contra un edificio, causando graves daños y conmoción en la capital portuguesa.
Las autoridades ya iniciaron una investigación para determinar las causas del accidente, que habría ocurrido por una falla mecánica en los frenos o el cable de tracción. Más de 60 rescatistas y 22 vehículos de emergencia atendieron la tragedia. El alcalde de Lisboa, Carlos Moedas, declaró tres días de luto oficial en memoria de las víctimas.