
El crujido de las articulaciones, conocido como cavitación, es un fenómeno normal causado por el estallido de burbujas de gas en el líquido sinovial, según explicó el traumatólogo Pedro Dávila, quien aclaró que el sonido por sí solo no representa un problema.
La alerta surge cuando este craquedo se acompaña de dolor, hinchazón o enrojecimiento, síntomas que indican un posible desgaste articular o una condición subyacente que requiere atención médica inmediata.
Factores como la obesidad, las lesiones deportivas mal tratadas o las enfermedades autoinmunes pueden acelerar este desgaste, por lo que se recomienda no normalizar las molestias persistentes para evitar llegar a una artrosis avanzada que obligue a un reemplazo protésico.