
Familiares de siete de los jóvenes fallecidos en el accidente de tránsito ocurrido el 14 de junio en la vía Guayaquil-Santa Elena, donde 12 personas perdieron la vida y 10 quedaron calcinadas, llevan 50 días esperando la entrega de los cuerpos de sus seres queridos.
Las víctimas, entre ellas Carlos Eduardo Acosta y Héctor Alonso, fueron identificadas mediante pruebas de ADN, pero las autoridades aún no han completado los trámites para la entrega.
Los familiares aseguran que los cuerpos están listos para ser sepultados, pero la fiscalía no ha emitido los correos de corrección necesarios, lo que mantiene en vilo a las familias. Los deudos pidieron agilizar los trámites para poder darles cristiana sepultura a sus hijos y seres queridos.