
La madre y la hermana de Gabriela Cárdenas mantienen su pedido de justicia a más de dos años de su muerte, ocurrida el 4 de marzo de 2024 en el sector de Alma Lojana, en Quito.
La familia sostiene que la mujer, de 36 años, habría sido víctima de femicidio y espera que los presuntos responsables terminen en prisión.
Sus familiares cuestionan la versión inicial de un supuesto suicidio. Al observar el cuerpo, aseguran haber encontrado señales que, según ellas, serían compatibles con tortura y rechazan que Gabriela haya decidido quitarse la vida.