
Al menos 68 personas murieron y 193 resultaron heridas tras la colisión de dos trenes de alta velocidad cerca de Urda, Toledo, según el balance preliminar de las autoridades.
El convoy de Renfe habría impactado contra el tren de Iryo que permanecía detenido en la vía, lo que provocó el descarrilamiento de varios vagones. El Gobierno español decretó tres días de luto oficial, mientras se investiga un eventual error humano en la señalización y el control ferroviario.
Francia, Italia, México, Venezuela y la Unión Europea expresaron condolencias a las víctimas y sus familiares. La Cancillería de Ecuador activó sus canales consulares y el Consulado en Madrid informó que no registra connacionales afectados. La circulación ferroviaria permanece suspendida en la zona afectada mientras avanzan las investigaciones.