
Los populares juguetes antiestrés maleables conocidos como «squishy dumplings» o «boligomas» han sido objeto de alerta sanitaria en varios países, luego de que análisis de laboratorio detectaran que contienen benceno en concentraciones cuatro veces superiores a la dosis permitida, un hidrocarburo aromático clasificado como carcinógeno que puede producir desde disminución del sistema inmunológico hasta leucemias, según advirtieron especialistas.
El compuesto puede ser absorbido por inhalación de vapores o por contacto dérmico directo, sin necesidad de que el niño ingiera el juguete, y suele emitir un olor fuerte a químico que puede causar irritación en ojos, nariz, garganta y piel.
La alerta se originó en el Reino Unido y ya fue replicada en Argentina y Costa Rica, y los expertos recomiendan suspender su uso inmediato, no calentarlos ni introducirlos en microondas, y limpiar la zona de contacto con agua y jabón.