
La ansiedad financiera, entendida como un exceso de futuro y miedo a lo que puede pasar, afecta a muchas personas incluso cuando mejoran sus ingresos, según explicó el coach Santi del Salto.
El especialista señaló que el gasto no es algo consciente, ya que la gran mayoría de las personas compra de forma emocional, sin planificar y de manera impulsiva, y que cuando suben los ingresos también suben los gastos por sobrecompensación, por ejemplo al cambiar a los hijos de colegio o al comprar un auto nuevo por estatus.
Para evitarlo, recomendó el tip de las 24 horas antes de concretar una compra y preguntarse para qué se quiere el producto, además de revisar las creencias familiares sobre el dinero, como la idea de que es escaso o que tenerlo es negativo, pues generan bloqueos y techos