
Inés Cifuentes, llegó desde Ibarra a Quito con sueños por cumplir y hoy sostiene a sus dos hijas con la elaboración de canastos y artesanías. Aprendió el oficio por clases virtuales en internet y ahora busca llevar sus productos al exterior.
La artesana comenzó a trabajar desde los 20 años, cuando empezó a generar sus propios recursos y a aprender el oficio. La situación del país complicó sus estudios universitarios y la llevó a emprender su propio negocio con artesanías.
En internet encontró clases virtuales que se imparten paso a paso para elaborar los productos. Realiza collares, pulseras y todo tipo de artesanías en bisutería, con diseños que responden a una idea y a la posibilidad de crear piezas únicas. Su motivación es sacar adelante a sus dos hijas adolescentes, que estudian en la universidad, y desea que culminen sus estudios.