
Con 82 votos a favor, la Asamblea Nacional aprobó la Ley para el Fortalecimiento de la Ciberseguridad, un marco legal que reforma la Ley Orgánica de Educación Intercultural para incorporar la seguridad digital como materia obligatoria en el sistema educativo, con el objetivo de que los estudiantes aprendan desde la educación básica a identificar riesgos como el grooming, sexting, difusión no consentida de imágenes y desinformación, además de desarrollar higiene digital, pensamiento crítico y uso responsable de la tecnología.
Durante el debate, la asambleísta Inesa Alarcón alertó que el 23% de los niños de 9 a 10 años estaría expuesto al reclutamiento por parte del crimen organizado a través de plataformas digitales, y defendió la inclusión de estos contenidos como una acción preventiva articulada desde educación, cultura y deporte, subrayando que la norma incorpora estándares internacionales y mecanismos para enfrentar amenazas transnacionales.
La nueva legislación no solo establece una arquitectura técnica para proteger infraestructura crítica y consolidar la gobernanza digital del Estado, sino que también refuerza los protocolos contra el ciberacoso escolar y la corresponsabilidad entre la escuela y la familia, convirtiendo a las aulas en el primer frente de defensa contra la captación digital de menores y la violencia sexual en entornos virtuales.