
El asesinato de Santiago Ávalos, gerente financiero de una universidad privada en Quito, ocurrido el pasado 11 de junio, tendría como móvil una auditoría que realizaba en su centro de labores, según las investigaciones de la Fiscalía General del Estado.
El crimen, cometido bajo la modalidad de sicariato, se ejecutó cuando la víctima recibió varios impactos de bala en la cabeza, aparentemente propinados por un menor de 17 años.
Tras las audiencias, se determinó que tres de los sospechosos deberán cumplir prisión preventiva, mientras que otros dos enfrentan medidas sustitutivas como la prohibición de salida del país; además, hay un menor de edad en proceso aislado.
La orden del crimen, según los fiscales, habría salido de sus propios compañeros de labores, entre ellos Galo, de 44 años, con quien se presume que existía una controversia interna por auditorías en adquisiciones.