
Un hombre identificado como David Gómez Jurado denuncia que renovar su auto se convirtió en una pesadilla. Según relata, compró un vehículo nuevo y eléctrico el 1 de abril, pero al día siguiente detectó algunos desperfectos, entre ellos un plástico rasgado en la puerta del conductor y la ausencia de unos apliques rojos que, según señaló, debía tener esa versión.
Apenas siete días después de recibir el vehículo, David comenzó a percibir golpes en la suspensión y en la caja automática. Desde entonces, el auto ingresó tres veces a revisión, pero, según su testimonio, los problemas continuaron. Incluso, aseguró que en una de las ocasiones redujeron el aire de las llantas como una medida para disminuir los golpes.
David y su familia utilizan poco el vehículo debido a las fallas y, según contó, no han recibido una respuesta que permita solucionar el problema.