
Al menos 392 personas murieron y más de 1.400 permanecen desaparecidas tras una avalancha de lodo y rocas en la frontera entre Nepal y el Tíbet. El desastre, causado por un colapso glaciar, arrasó edificios, carreteras y vehículos en la región de Nuwakot.
Inicialmente se pensó que un terremoto de magnitud 5.2 había desencadenado la tragedia, pero el Servicio Zoológico de Estados Unidos confirmó que se trató de un colapso glaciar. Las autoridades han rescatado a 445 personas, entre ellas 27 extranjeros, mientras que 558 permanecen incomunicadas.
El Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas advirtió sobre posibles inundaciones secundarias en los próximos días debido a los escombros arrastrados. Nepal ya recibe asistencia internacional de países como India, Reino Unido y Estados Unidos, y la Cruz Roja mantiene alerta a la población por el riesgo de una segunda avalancha.