
El coach Santi del Salto abordó el tema de la necesidad de sentirse necesitado, advirtiendo que muchas personas ayudan a otros no por genuino interés, sino por un «motivo ulterior» como la búsqueda de validación, aceptación o reconocimiento, lo que puede generar desequilibrios emocionales y relacionales.
El especialista explicó que cuando una persona ayuda desde la imposición o desde su propia cosmovisión, sin considerar las necesidades reales del otro, puede convertirse en un «metiche profesional» que roba experiencias a quienes dice ayudar.
Este comportamiento, señaló, es común en padres sobreprotectores que no creen en la autosuficiencia de sus hijos y que, al dejar de ser útiles para ellos, pierden su propósito de vida. El coach recomendó aprender a acompañar sin resolver, entendiendo que cada persona debe asumir sus propias responsabilidades y que el dolor de aprender es parte del crecimiento.