
Un hombre de 41 años murió por una bala perdida en el suroeste de Guayaquil mientras cerraba la puerta de su casa para impedir que un sujeto perseguido por sicarios ingresara, y el disparo atravesó la puerta y lo impactó a la altura de las costillas, según informaron las autoridades.
La víctima, que se encontraba junto a otros familiares, evitó que la bala alcanzara a una mujer embarazada que también estaba en el lugar, y el sujeto perseguido logró escapar junto con los sicarios.
El hombre dejó dos menores de edad en la orfandad, y los vecinos del sector denunciaron la falta de presencia policial, ya que, en la misma cuadra, horas después, sujetos armados robaron la motocicleta de otro hombre.
La criminalidad en la zona es constante y los vecinos se sienten desprotegidos.