
Las organizaciones criminales han encontrado en los menores de edad un recurso para sus fines ilícitos, una situación que se refleja en la creciente participación de adolescentes en asaltos, robos y hechos de sicariato, según la Policía Nacional.
De acuerdo con las autoridades, los adolescentes de entre 14 y 17 años son el principal objetivo de estas bandas, por lo que instan a los padres a orientar a sus hijos desde el hogar o con apoyo de profesionales.
Según informó Patricio Almendáriz, comandante del DMQ, esta estrategia delictiva responde a que las sanciones para los menores suelen consistir en medidas de internamiento domiciliario o medidas socioeducativas.