
El cuerpo de bomberos mantiene labores de enfriamiento y monitoreo en el cerro Casitagua, en Pomasqui, tras cinco días consecutivos de emergencia. Los fuertes vientos del sábado propagaron las líneas de fuego y el domingo el incendio volvió a activarse.
El alcalde recorrió algunos puntos y señaló que en la parte alta se tuvo que llegar con personal por tierra debido a las temperaturas elevadas.
Cerca de 600 vecinos se desplegaron con baldes de agua y mangueras de sus domicilios para colaborar con los bomberos.
Si bien el alcalde manejaba una cifra de 1300 hectáreas perdidas, el capitán del cuerpo de bomberos indicó que aún no pueden determinar una cifra real porque continúan en monitoreo.
El cerro es bastante extenso y su terreno complica el acceso, por lo que se han empleado helicópteros de la FAE, policía y bomberos. Un dron fue elevado desde el puesto de comando para verificar las condiciones del incendio.