
La Cascada Escondida, ubicada en el cantón Rumiñahui a solo dos horas de Quito, se ha convertido en un destino turístico imperdible para los amantes de la naturaleza, con un recorrido de más de hora y media en medio de vertientes de agua donde la temperatura oscila entre 5 y 10 grados centígrados, y que fue descubierto durante el aislamiento por la pandemia en 2021.
Los visitantes deben caminar dentro del agua, sortear cascadas y escalar cuerdas para llegar a la caída principal, mientras en el trayecto pueden visualizar rostros formados en el musgo que parecen un tigre, un inca o un gorila enojado, según cuentan los guías turísticos de la zona.
El atractivo recibe turistas nacionales y extranjeros de todas las edades, quienes afirman que la experiencia «vale la pena» y que salen «renovados» tras sumergirse en la laguna que se forma al final del recorrido.