
El coach Santi del Salto abordó en entrevista la dificultad de poner límites ante los demás. El especialista señaló que las personas se adaptan al entorno para sentirse aceptadas, validadas y cuidadas, lo que las lleva a perderse a sí mismas.
Del Salto explicó que esta adaptación comienza desde la niñez, cuando se enseña que agradar a la familia y al grupo es importante. Indicó que el miedo a no pertenecer proviene de épocas antiguas, cuando ser expulsado del clan significaba una sentencia de muerte.
Señaló que aunque ese riesgo ya no existe, el miedo permanece grabado y se activa con el tiempo. Añadió que las redes sociales y los likes refuerzan esa necesidad de validación externa. Recomendó preguntarse qué se hace hoy en función del resto y si esa conducta genera incomodidad.