
Juan Beltrán, un colombiano que emigró a Canadá, comparte su historia como conferencista y emprendedor en distintos países de América Latina. El conferencista convirtió los desafíos de su propia vida en un mensaje para otros emprendedores.
Beltrán es hijo de padres emprendedores y suele decir en sus charlas que su cuna estaba literalmente en la cocina de los restaurantes de sus papás. Señaló que dejar las raíces y el país es una transición muy dura, aunque se busquen oportunidades.
Comparó la experiencia de ser inmigrante con el emprendimiento, porque hay miedo, pero hay que aventarse y aprender en el proceso. Indicó que no existe la perfección y que lo importante es adaptarse y buscar ser exitoso en cualquier lugar donde se esté.