
El Consejo de la Judicatura declaró en emergencia a todos los órganos jurisdiccionales del país para enfrentar el déficit de jueces y garantizar la continuidad del servicio de justicia, debido a los retrasos en la tramitación de causas, audiencias fallidas y dificultades para conformar tribunales.
Como parte de la decisión, el Pleno aprobó procedimientos para la selección y designación temporal de jueces de tribunales de garantías penales, cortes provinciales y conjueces de la Corte Nacional de Justicia, y dispuso el inicio de gestiones para cubrir vacantes mientras avanzan los concursos públicos.
La presidenta del organismo, Mercedes Caicedo, señaló que el déficit de juzgadores representa un riesgo para la administración de justicia y enfatizó que «este país no merece jueces golondrinas». El Pleno también removió a directores provinciales de Imbabura y Santo Domingo de los Tsáchilas y aceptó renuncias en Los Ríos, Cotopaxi y Esmeraldas.