
El consentimiento se debe enseñar a los niños desde los 2 años, empezando por respetar su espacio personal y no obligarlos a saludar con besos o abrazos a desconocidos, según explicó la especialista en sexualidad July Ruiz.
La experta señaló que el «adultocentrismo» genera daños al forzar a los pequeños a tener contacto físico no deseado, y recomendó a los padres marcar límites claros desde edades tempranas, incluso con familiares.
Ruiz destacó la importancia de que los adultos pregunten al niño si acepta un saludo físico y respeten su decisión, ya que esto sienta las bases para que comprendan que su cuerpo es suyo y nadie puede tocarlo sin permiso. La especialista subrayó que el juego y el diálogo son herramientas fundamentales para abordar estos temas sin generar temor en los menores.