
La Contraloría General del Estado habría detectado irregularidades en el proceso de adquisición de seis camiones recolectores de basura realizado durante la administración de Pabel Muñoz.
Según el informe, durante la contratación se aplicaron procedimientos de contratación pública y se pagaron más de $107.000 en comisiones al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El organismo también determinó que los vehículos no cumplían 13 de las 52 especificaciones requeridas y presentaban fallas técnicas. Pese a estas observaciones, los camiones fueron recibidos a entera satisfacción por la Empresa Pública Metropolitana de Aseo de Quito (EMASEO).