
La Fiscalía sostiene que Moreno, cuando era vicepresidente durante el gobierno de Rafael Correa, habría recibido sobornos por alrededor de 76 millones de dólares para favorecer la adjudicación del contrato a la empresa china Sinohidro.
Entre los procesados también figuran su esposa Rocío González, su hija Irina Moreno y sus hermanos Guillermo y Edwin Moreno.
La defensa del exmandatario asegura que no existen pruebas que sustenten la teoría fiscal y califica el proceso como una persecución política.
Moreno viajó a Alemania y no asistirá presencialmente a la lectura de la sentencia, pero seguirá el proceso vía telemática.