
La ciudad de Cuenca celebró sus 206 años de independencia política con una amplia agenda que incluyó homenajes estudiantiles, cabalgata, sesión solemne y ferias artesanales.
Los festejos iniciaron con el homenaje de estudiantes de múltiples instituciones educativas que rindieron pleitesía a la ciudad. Una alegre cabalgata recorrió las calles, y el municipio realizó su tributo con la tradicional sesión solemne.
Las calles se llenaron de concentraciones y grandes ferias instaladas por toda la urbe, con venta de productos artesanales y degustación de comida cuencana. La capital azuaya se consolida como destino preferido de nacionales y extranjeros por su belleza.