
Llegar a los 30 años puede convertirse en un punto de partida para incorporar la prevención como un hábito. Especialistas recomiendan realizar controles periódicos para conocer el estado general del organismo y detectar posibles problemas de salud a tiempo.
Entre los exámenes sugeridos figuran la biometría hemática, la evaluación de la función renal, el perfil lipídico y una ecografía hepática.
La revisión también puede incluir controles de presión arterial, glucosa y colesterol, además de una evaluación de la columna dorsolumbar y cervical, especialmente en personas que realizan actividad física o permanecen varias horas frente a un escritorio, según explica la especialista Gabriela Heredia.
La prevención también varía según la edad y los factores de riesgo. En los hombres, la evaluación prostática se recomienda desde los 50 años y puede adelantarse a los 45 si existen antecedentes familiares de cáncer de próstata.