
El Gobierno de Ecuador, mediante el Decreto Ejecutivo 468, reformó el mecanismo excepcional de reducción de precios de los combustibles para establecer que la disminución mensual en el precio en terminal pueda ubicarse entre el 0,75% y el 1,5%, según las condiciones establecidas.
El nuevo esquema busca que las variaciones de los precios sean graduales y evitar cambios bruscos para los consumidores. Según el analista Miguel Robalino, entre el 60% y el 70% del costo final de la gasolina o el diésel está relacionado con el precio internacional del petróleo, mientras que el 30% restante depende de otros componentes de la fórmula de paridad.
El especialista advirtió que Ecuador tiene un margen limitado para controlar el precio internacional y que las medidas internas terminan funcionando como un subsidio para reducir el impacto sobre los consumidores. El decreto entró en vigencia desde el 12 de agosto.