
Un local de comida en la Villaflora, sur de Quito, fue blanco de un robo en el que el delincuente sustrajo 500 dólares en efectivo y varias pertenencias. El sujeto ingresó por una ventana estrecha y removió las rejas para acceder al interior del negocio.
El propietario del establecimiento llegó a abrir el negocio y encontró todo revuelto. El hampón no dejó ni siquiera las monedas y también se llevó pertenencias de los trabajadores del emprendimiento. De la bodega de los muchachos sustrajo dos pares de zapatos y dos chompas.
Además, se llevó materiales de trabajo como cuchillos y los ahorros que un joven tenía para sus pasajes. La alarma sonó durante el atraco, pero no llegó la notificación a los dueños