
Un estudio internacional realizado en más de 4,000 niños de 9 y 10 años encontró que quienes no suelen desayunar tienen un 26.7% más de resistencia a la insulina, la hormona que ayuda al organismo a utilizar la glucosa como fuente de energía, lo que aumenta el riesgo de obesidad y problemas metabólicos.
Además, una revisión de estudios con más de 286,000 niños y adolescentes de 33 países encontró una asociación entre saltarse el desayuno y el sobrepeso u obesidad en el 94.7% de los participantes.
Los expertos advirtieron que saltarse cualquier comida altera el metabolismo en relación al reloj biológico, ya que cada órgano cumple sus funciones en un momento específico del día. Los padres buscan preparar alimentos nutritivos como frutas, avena, huevos y lácteos para garantizar el rendimiento escolar de sus hijos.