
El cantón Rumiñahui alberga un destino natural que pocos conocen, la Cascada del Rocío, también llamada Cascada Escondida, un espacio donde la vegetación, el canto de las aves y el sonido del agua ofrecen paz absoluta a tan solo dos horas y 15 minutos de la ciudad.
La caminata para llegar, que dura aproximadamente una hora, pone a prueba la resistencia y el equilibrio con subidas, bajadas pronunciadas y tramos donde el agua alcanza hasta la cintura, pero cada paso recompensa con orquídeas, mariposas de múltiples colores y paisajes impresionantes.
Aunque el lugar recibe apenas entre tres y cuatro visitantes por semana, los guías destacan que quienes logran encontrarlo descubren un tesoro para los amantes de la aventura, la fauna y la flora.