
La detención de Luisa González generó reacciones políticas, pero la respuesta en las calles fue limitada. Las convocatorias en su respaldo registraron una baja asistencia en Quito, tanto en la mañana como en la tarde.
Menos de 15 personas participaron de la convocatoria en apoyo a la excandidata en los exteriores de la unidad de flagrancia en la capital.
Los presentes con carteles en mano y algunas cornetas expresaban su respaldo a González, pero a la distancia el panorama era de pocos asistentes y la mayoría era prensa.
Especialistas en el tema destacaron que las acciones de la Fiscalía son correctas e hicieron hincapié en el refrán: el que nada debe, nada teme.
Desde el Movimiento de la Revolución Ciudadana continuaron expectantes a los procesos judiciales.
Un exasambleísta y analista cuestionó el periodo en el que se lleva a cabo la detención y señaló que las divisiones internas han causado desinstitucionalización dentro de la organización.
La detención generó revuelo, pero el llamado a las calles no logró convocar a un número significativo de simpatizantes.