
Diez personas fueron capturadas en Quito durante la operación Gran Fénix 58, y se trataría de integrantes de una estructura vinculada al GDO «Los Lobos», específicamente a su facción conocida como «Los Invisibles», tras cuatro meses de investigación.
Ocho de los detenidos tenían boleta de captura y dos fueron aprehendidos en delito flagrante, y nueve son de nacionalidad ecuatoriana y uno de nacionalidad venezolana, mientras siete ya poseen antecedentes penales por infracciones repetitivas.
El modus operandi era sencillo, pues los sospechosos solicitaban servicios de taxi a través de plataformas digitales y cuando el conductor llegaba al punto acordado, lo intimidaban con armas de fuego, y según la investigación, los automotores robados eran utilizados también para continuar con otras actividades delictivas, y la estructura también estaría relacionada con intimidación, secuestro extorsivo y tráfico de sustancias sujetas a fiscalización.
La Policía Nacional y Fiscalía ejecutaron cinco allanamientos en distintos sectores de Quito que permitieron la recuperación de un vehículo reportado como robado y se incautaron dos armas de fuego, una emulsión explosiva con cápsulas detonantes, cinco teléfonos y prendas de vestir.