
Millones de personas en el Ártico y varios países de Europa vivieron este miércoles 12 de agosto uno de los acontecimientos astronómicos más esperados del año: un eclipse solar total que transformó el día en noche y dejó escenas de entusiasmo y asombro entre quienes se reunieron para contemplar el fenómeno histórico.
El eclipse fue mejor visualizado desde España, donde la totalidad atravesó el país de noroeste a este, desde Galicia y Asturias hasta Aragón, Comunidad Valenciana y Baleares, y ciudades como Oviedo alcanzaron una totalidad de 1 minuto y 48 segundos, mientras que en Islandia no se vivía un eclipse total desde 1433.
El fenómeno comenzó en España alrededor de las 19:30 horas y la totalidad se produjo entre las 20:26 y 20:33, dependiendo de la localidad, y Barcelona quedó fuera de la franja de totalidad pero pudo observar un eclipse parcial de gran magnitud.
Para observarlo fue indispensable utilizar gafas solares homologadas bajo la norma ISO, ya que mirar directamente al Sol sin protección podía provocar graves lesiones oculares durante la fase parcial del eclipse.