
Ecuador se ha consolidado como uno de los países de América Latina y el Caribe con mayor número de personas refugiadas reconocidas por el Estado, con más de 81,000 individuos de al menos 95 nacionalidades que han recibido protección internacional, siendo las personas venezolanas y colombianas los grupos mayoritarios, según datos oficiales.
En Quito, la Casa del Hermano, un espacio impulsado por la Unidad Patronato Municipal San José, ofrece acogida temporal especializada con capacidad para 50 personas en 15 habitaciones familiares, brindando alojamiento, alimentación, atención psicosocial y acompañamiento para la inclusión social a quienes huyen de la violencia y la inseguridad.
Solo en 2025, este centro atendió a 1,195 personas, reflejando la creciente necesidad de protección humanitaria en un país que, pese a sus propias crisis, mantiene abiertas sus puertas a quienes buscan reconstruir sus vidas desde cero.