Emprendedora quiteña transforma manualidades en negocio familiar

Sus tres hijos ya son profesionales y ella les da ejemplo de trabajo.

Lourdes Guachamin, madre de tres hijos que ya son profesionales, encontró en la elaboración y venta de casitas decorativas una forma de sostener a su familia y ser un ejemplo de trabajo para los suyos, según contó en una entrevista donde relató los desafíos de su emprendimiento en las calles de Quito.

Lourdes se levanta todos los días a las 5 de la mañana para preparar su mercancía, y con sus propias manos corta, arma, estufa, adorna y decora cada una de las casitas que ofrece a sus clientes, un proceso que le toma aproximadamente dos días por pieza dependiendo del modelo.

La emprendedora confesó que hay momentos en los que flaquea, especialmente cuando llueve o hace mucho frío, o cuando las ventas no son buenas, pero asegura que la fe y el deseo de salir adelante la mantienen firme. Sus tres hijos ya son profesionales, y Lourdes busca que su hija, que no encuentra trabajo, se una a su emprendimiento para continuar con el legado de esfuerzo y trabajo.