
El coach motivacional Santi del Salto abordó el tema de la necesidad de agradar a los demás y cuestionó: «¿en quién te convertirías si eso dejara de importarte?», señalando que esta conducta nace en la infancia como un mecanismo de supervivencia para proteger los vínculos afectivos.
El especialista explicó que ser empático y solidario es positivo, pero el problema surge cuando estas acciones se vuelven inconscientes y la persona se identifica completamente con esa forma de ser, lo que puede llevar a la autopostergación y al sacrificio como demostración de amor.
Del Salto advirtió que el exceso de adaptación puede generar culpa al no cumplir con las expectativas de los demás, y recomendó tomar conciencia de esta arquitectura de personalidad para poner límites y equilibrar la solidaridad con el autocuidado.