
El uso de escopolamina para someter a víctimas genera preocupación en Quito. Expertos en seguridad alertaron sobre varias modalidades, como abordar a personas en espacios públicos con papeles u objetos, fingir que necesitan ayuda o colocar la sustancia en bebidas de bares y discotecas.
Un caso reciente involucra a una mujer que habría drogado a un grupo de jóvenes en el Quito Tennis y que también estaría vinculada al robo de un local comercial, donde sedó a una trabajadora.
Otra modalidad frecuente es la seducción. Los delincuentes buscan ganarse la confianza de sus víctimas para luego aprovecharse de ellas.
Los expertos recomendaron permanecer en grupo, cuidar las bebidas y pertenencias y desconfiar de desconocidos. También pidieron no aceptar objetos o alimentos de extraños y mantener una llamada durante el trayecto al tomar un taxi.