
El expresidente del entonces Tribunal Supremo Electoral (TSE), Medardo Oleas, calificó como «comercio político» las alianzas electorales que se gestan en Ecuador, donde movimientos sin trayectoria ni actividad son utilizados por cualquier persona con dinero para financiar campañas y evitar perder su personería jurídica.
El experto en temas electorales, Esteban Ron, secundó las críticas y señaló que estos acuerdos responden a intereses coyunturales y de «mejor postor», especialmente el pacto entre el Movimiento Amigo y la Revolución Ciudadana, que permite al correísmo, actualmente suspendido, participar en las elecciones seccionales. Ron advirtió que al menos 14 movimientos nacionales están en riesgo de perder su personería si no obtienen espacios en prefecturas, concejalías y alcaldías.
Los analistas coincidieron en que estas prácticas dejan de lado la ideología y los principios, convirtiendo a los partidos en «movimientos hiper coyunturalistas» que se alquilan al mejor postor.