
Gustavo, de 34 años, fue diagnosticado con un tumor cerebral que los médicos en Ecuador calificaron como inoperable, pero junto a su esposa y su pequeño hijo Christopher, de quien se escucha decir «quiero que mi papá se salve», ha emprendido una lucha por recaudar los fondos necesarios para una radiocirugía en Miami, Estados Unidos, que representa su única esperanza de vida.
La familia recorre las calles del norte de Quito, incluyendo Carapungo, Calderón, y Nayón, vendiendo gelatinas y postres para reunir los más de $20.000 que requiere la intervención médica, mientras el tiempo corre en su contra porque los especialistas advierten que el tumor podría crecer y dejar de ser candidato al tratamiento.
Gustavo, quien asegura que en Ecuador lo desahuciaron, encontró una luz de esperanza en el extranjero y ahora está a contrarreloj para lograr el monto necesario. Quienes deseen ayudar pueden hacerlo a través de la cuenta de ahorros del Banco Pichincha número 5551651900.