
Una presunta filtración de información impidió la detención con fines investigativos del juez penal Renán Andrade, investigado por enriquecimiento ilícito. El magistrado abandonó su domicilio diez minutos antes de que se emitiera la orden de allanamiento.
El fiscal provincial de Pichincha, Darwin Jaramillo, denunció que la información fue filtrada y que el juez se puso a buen recaudo antes de que llegaran las autoridades.
El operativo se realizó a las 2 de la mañana, pero al llegar al domicilio, los agentes constataron que Andrade ya no estaba. El fiscal se comprometió a investigar el origen de la filtración y a sancionar a los responsables con toda la severidad del caso. Además, se notificó el pedido formal de formulación de cargos contra el magistrado, quien no ha sido declarado prófugo porque la boleta está vigente.