
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, activó el mecanismo de protección civil de la Unión Europea y movilizó al ejército para reforzar la lucha contra los incendios forestales que afectan varias regiones del país, especialmente Gironda, donde el fuego continúa fuera de control y ha obligado a evacuar a cerca de setenta mil personas, incluidas cuarenta y cuatro mil en Cap-Ferret.
Francia recibirá apoyo internacional con aviones anfibios de Croacia, aeronaves de Portugal y helicópteros de República Checa y Eslovaquia, mientras las autoridades atribuyen la rápida propagación a las altas temperaturas, la sequedad de la vegetación y los fuertes vientos.
El incendio en Gironda ha devastado más de 12,500 hectáreas y ha dejado a 27 bomberos heridos, concentrando los esfuerzos en atender a los evacuados y contener las llamas.
La emergencia es considerada la más grave registrada en Francia en los últimos años.