
Una pista aérea ubicada en las faldas del volcán Cotacachi, en Imbabura, fue inhabilitada mediante detonaciones controladas de explosivos y el uso de maquinaria pesada.
La intervención se realizó luego de que fuera detectada a través de información de inteligencia militar. El terreno tenía aproximadamente 730 metros de longitud y 40 metros de ancho.
Según el informe militar, el lugar no reunía las condiciones técnicas para realizar despegues ni aterrizajes. La pista presentaba una pendiente de 20 grados y estaba expuesta a fuertes vientos.
Durante el operativo, los uniformados abrieron zanjas de hasta un metro y medio de profundidad para impedir su utilización, en cumplimiento de la normativa de protección del espacio aéreo nacional.
Por su parte, el propietario de la hacienda donde se encontraba la explanada negó que se tratara de una pista clandestina.