
Independizarse constituye actualmente uno de los retos más difíciles para los jóvenes, según un reportaje sobre la realidad de quienes buscan dejar la casa de los padres. El costo de los arriendos, la alimentación y los servicios básicos, sumado a las dificultades para acceder a un empleo estable, puede retrasar esos planes.
Un emprendedor entrevistado señaló que, aunque tiene su propio negocio, a veces resulta complicado sostener la independencia. Otro joven indicó que al principio es difícil, pero que después uno se acostumbra y le coge el ritmo. Una especialista explicó que si no se tiene un ingreso de calidad, es bastante difícil asumir responsabilidades de largo plazo, como un arriendo o una deuda de vivienda.
Recomendó estimar entre tres y seis meses de ahorro para la garantía y guardar un colchón para el equipamiento básico. La estabilidad laboral, la capacidad de ahorro y la planificación financiera marcan la diferencia entre un proyecto cercano y una meta que debe esperar.