
Las inundaciones en el Himalaya, han dejado más de 250 víctimas mortales y más de 9.400 personas rescatadas, mientras las autoridades continúan la búsqueda de sobrevivientes entre lodo, escombros y túneles de proyectos hidroeléctricos.
El fuerte caudal de los ríos y nuevas lluvias mantienen la amenaza de inundaciones y deslizamientos, lo que complica las labores de rescate.
La fuerza del agua arrastró cuerpos durante cientos de kilómetros, y muchas de las víctimas halladas aún no han sido identificadas.
Antes de cada entierro temporal, las autoridades toman muestras de ADN y registran la ubicación exacta para permitir una posterior identificación.